La canción de la melancolía

Posted by Noctámbula | Posted in | Posted on 10:34




Esta entrada no está dedicada concretamente a mis pensamientos de noctámbula si no que aquí recojo un extracto de una vieja canción, cantada por uno de los personajes que salen en el libro "Así habló Zaratustra". Precisamente en el capítulo de la cuarta parte que se titula como esta entrada. Este extracto me llamó curiosamente la atención al hacerme comprender muchas cosas que hasta entonces no había comprendido de este libro.

[...]
¿Eso - el pretendiente de la verdad?
No silencioso, rígido, liso, frío,
Convertido en imagen,
En columna de Dios
No colocado delante de templos,
Como guardián de un Dios:
¡No! Hostil a tales estatuas de la verdad,
Más familiarizado con las selvas que con los templos,
Lleno de petulancia gatuna,
Saltando por toda la ventana,
¡Sus!, a todo azar,
Olfateando todo bosque virgen,
Olfateando anhelante deseoso
De correr pecadoramente sano, y policromo, y bello
En selvas vírgenes,
Entre animales salvajes de abigarrado pelaje,
De correr robando, deslizándose, mintiendo,
Con belfos lascivos,
Bienaventuradamente burlón, bienaventuradamente infernal
Bienaventuradamente sediento de sangre: -

O, semejante al águila que largo tiempo,
Largo tiempo mira fijamente los abismos,
Sus abismos: - -
¡Oh, cómo éstos se enroscan hacia abajo,
Hacia abajo, hacia adentro,
Hacia profundidades cada vez mas hondas! -
¡Luego,
De repente, derechamente,
Con extasiado vuelo,
Lanzarse sobre corderos,
Caer de golpe, voraz,
Ávido de corderos,
Enojado contra todas las almas de cordero,
Furiosamente enojado contra todo lo que tiene
Miradas de cordero, ojos de cordero, lana rizada,
Aspecto gris, corderil, benevolencia de borrego!
[...]

Comments (0)

Publicar un comentario